“El Estado socialista existe potencialmente en las instituciones de la vida social características de la clase obrera explotada. Conectar entre ellas estas instituciones, coordinarlas y subordinarlas en una jerarquía de competencias y poderes, centralizarlas fuertemente, aun respetando las necesarias autonomías y articulaciones, significa crear ya desde ahora, una verdadera y propia democracia obrera, en contraposición eficiente y activa con el Estado burgués, preparada ya desde ahora para sustituir el Estado burgués en todas sus funciones esenciales de gestión y de dominio del patrimonio nacional”.

Antonio Gramsci.

“Democrazia Operaia”, L’Ordine Nuovo, sin firma, escrito por Antonio Gramsci y Palmiro Togliatti, 21 de junio de 1919.